Nuestros viñedos

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Contamos con una superficie total de 24 has, donde tenemos en producción las variedades Cabernet Sauvignon, Malbec, Syrah, Bonarda, y en el transcurso de este año comenzaremos los ensayos con Petit Verdot.
Estas variedades están conducidas en espaldero alto, con podas de doble cordón pitoneado en algunas, y Guyot doble o tradicional en otras.
El perfil del suelo es arenoso y franco-arenoso, por lo que en estos suelos sueltos las raíces penetran en profundidad, logrando extraer de esta manera una amplia gama de minerales y nutrientes.
Dadas las características de estos suelos, pobres en materia orgánica, utilizamos los abonos orgánicos más completos que se conocen; humus sólido y líquido; los cuales aportan los macro y micro nutrientes necesarios para el ciclo biológico de las plantas, además de una carga microbiana benéfica para la biodiversidad de los suelos; y el sembrado de distintas variedades de gramíneas y leguminosas entre las hileras durante el invierno.
La finca HIA GUIAM YE, que en lengua huarpe significa “para los hijos”, se encuentra ubicada en el paraje Colonia Bombal y Tabanera, en el distrito de Cuadro Nacional de la ciudad de San Rafael, provincia de Mendoza.
Para la producción del humus, hemos destinado un sector de la finca donde se realiza el compostado de desechos orgánicos, y las cunas donde se vuelca el compost que sirven de alimento a las lombrices del tipo Roja Californiana.
De este proceso obtenemos el humus sólido, y el humus líquido ó lixiviados recolectado durante su transformación.
El humus solido se incorpora al suelo en los meses de abril y septiembre, aportando nutrientes, y ayudando a la retención de humedad de los suelos gracias a sus características físicas.
El humus líquido se aplica en forma foliar en riego por aspersión, es decir que la planta lo incorpora y metaboliza a través de las hojas. Este se aplica una vez iniciado el ciclo vegetativo y con una frecuencia determinada por cada variedad.
Gracias al abono orgánico, evitamos el uso de nutrientes provenientes de síntesis química o artificiales y junta a su protección antigranizo a través de mallas colocadas a dos caras de las hileras, y el riego del tipo tradicional por surcos al pie de las plantas dan como resultado un vino artesanal y en total armonía con el medio ambiente.