Elaboración de nuestros vinos

historia

Los cuarteles de los viñedos que se destinan a la elaboración propia, ya que otra parte de la producción de la finca se comercializa a otras bodegas, se podan buscando una producción acotada en volumen, llegando solo a unos 8000 kg por hectárea, para obtener granos con mayor concentración de los componentes que hacen a la calidad final del vino.
Durante el desarrollo vegetativo de la planta, se realizan trabajos de desbrotado y despampanado para evitar que la planta canalice la energía en sarmientos improductivos.
Una vez formados los racimos y durante el envero, momento durantre el cual los granos comienzan a variar su color verde hacia los azules profundos y negros, se realiza una selección de racimos, seleccioando los más aptos para obtener una elaboración de calidad.
El momento de cosecha se determina con controles organolépticos y de laboratorio, que indican el momento óptimo de maduración de los racimos.
La cosecha se realiza exclusivamente por la mañana en cajones plásticos, con capacidad para 17kg de uva,
Todos nuestros vinos se elaboran en forma totalmente artesanal, trabajo que comienza en la poda de los viñedos y termina en el embotellado y etiquetado.
evitando que llegue a la bodega con temperaturas elevadas.
En el momento del despalillado y estrujado, se descartan los racimos que no cumplen con la calidad requerida como así también las hojas que eventualmente estén entreveradas dentro de los cajones.
El mosto obtenido se deposita en los tanques de fermentación donde permanecen alrededor de 20 días, hasta el momento del descube y prensado de los orujos.
El vino denominado gota o canilla, el cual se descuba primero dejando drenar los depósitos libremente, se trasvasa a otros tanques. Este
es el de mayor calidad, y a partir de esta instancia continua su elaboración sin mezclarse con el obtenido del prensado de los orujos, que al tener
una calidad inferior, se destina a otros vinos.
Cabe destacar que durante todo el proceso de elaboración, no se utiliza ningún agregado químico ni filtrados, las clarificaciones se realizan utilizando el frio del invierno sanrafaelino, trasegando unas tres veces, hasta llegar al momento del embotellado, alrededor de la segunda quincena de septiembre.
Por último, llega el momento de vestir a la botella con la etiqueta, cápsula y caja, que se realiza en forma totalmente manual.
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